La espondilosis cervical es una condición degenerativa que afecta las estructuras de la columna cervical, principalmente los discos intervertebrales y las articulaciones del cuello. Es más frecuente con el paso de los años y puede aparecer como parte del desgaste natural de la columna.
En algunas personas, la espondilosis cervical no provoca síntomas y se descubre de manera incidental en estudios de imagen. En otras, puede causar dolor y rigidez en el cuello, limitación del movimiento o síntomas relacionados con la compresión de los nervios.
Cuando la degeneración produce presión sobre una raíz nerviosa o la médula espinal, pueden aparecer síntomas como dolor hacia los brazos, hormigueo, entumecimiento, debilidad, problemas de coordinación o dificultad para caminar.
¿Qué es la espondilosis cervical?
La columna cervical está formada por siete vértebras ubicadas en el cuello. Entre las vértebras existen discos que ayudan a absorber impactos y permiten el movimiento.
Con el paso del tiempo, estos discos pueden perder hidratación y altura. También pueden aparecer cambios en las articulaciones y crecimiento de pequeñas estructuras óseas conocidas como osteofitos.
El conjunto de estos cambios degenerativos recibe el nombre de espondilosis cervical.
La presencia de cambios degenerativos no significa necesariamente que exista una enfermedad grave. Su importancia depende de si están causando síntomas y de si existe compresión de los nervios o de la médula espinal.
¿Cuáles son los síntomas de la espondilosis cervical?
Los síntomas pueden variar considerablemente entre pacientes.
Algunas personas no presentan molestias, mientras que otras pueden experimentar:
- Dolor de cuello.
- Rigidez cervical.
- Dolor que puede extenderse hacia los hombros.
- Dolor de cabeza relacionado con la región cervical.
- Limitación del movimiento del cuello.
- Hormigueo en los brazos o manos.
- Entumecimiento.
- Debilidad muscular.
- Dificultad para realizar movimientos precisos con las manos.
Cuando existe afectación de la médula espinal, pueden aparecer síntomas como problemas de equilibrio, dificultad para caminar o alteraciones en la coordinación.
¿Qué causa la espondilosis cervical?
La principal causa son los cambios degenerativos relacionados con el envejecimiento.
A medida que pasan los años, los discos y articulaciones de la columna pueden experimentar desgaste. Esto puede modificar la estructura de la columna y reducir el espacio disponible para los nervios.
Otros factores que pueden contribuir incluyen:
- Antecedentes de lesiones cervicales.
- Movimientos repetitivos del cuello.
- Actividades que generan sobrecarga sobre la columna.
- Alteraciones estructurales de la columna.
- Tabaquismo.
- Factores relacionados con la genética y el envejecimiento.
La espondilosis no suele deberse a una sola causa, sino a la combinación de cambios degenerativos y otros factores.
¿La espondilosis cervical es lo mismo que una hernia de disco?
No.
La hernia de disco cervical ocurre cuando parte del material interno de un disco se desplaza a través de una zona debilitada de su capa exterior.
La espondilosis cervical, en cambio, se refiere a un conjunto más amplio de cambios degenerativos que pueden afectar los discos, las articulaciones y las estructuras óseas de la columna.
Ambas condiciones pueden coexistir y, en determinados casos, pueden contribuir a la compresión de los nervios o la médula espinal.
¿Puede la espondilosis cervical causar dolor en los brazos?
Sí.
Cuando los cambios degenerativos reducen el espacio por donde sale una raíz nerviosa, puede producirse una radiculopatía cervical.
Esto puede provocar dolor que comienza en el cuello y se extiende hacia el hombro, brazo o mano.
También pueden aparecer:
- Hormigueo.
- Entumecimiento.
- Sensación de corriente.
- Debilidad en determinados músculos.
La distribución de los síntomas puede ayudar al especialista a identificar qué raíz nerviosa podría estar afectada.
¿Puede la espondilosis cervical afectar la médula espinal?
Sí. En casos más avanzados, los cambios degenerativos pueden reducir el espacio dentro del canal cervical y comprimir la médula espinal.
Esta condición puede producir mielopatía cervical.
Los síntomas pueden incluir:
- Dificultad para caminar.
- Problemas de equilibrio.
- Torpeza en las manos.
- Dificultad para abotonarse la ropa o manipular objetos pequeños.
- Debilidad en brazos o piernas.
- Alteraciones de la coordinación.
- Cambios en la sensibilidad.
La presencia de estos síntomas requiere una valoración especializada porque la compresión de la médula espinal puede necesitar un tratamiento diferente al utilizado para un dolor cervical sin afectación neurológica.
¿Cómo se diagnostica la espondilosis cervical?
El diagnóstico comienza con una historia clínica y una exploración física.
El especialista puede evaluar:
- Movilidad del cuello.
- Fuerza muscular.
- Sensibilidad.
- Reflejos.
- Coordinación.
- Marcha.
- Movimientos de brazos y manos.
- Signos de irritación o compresión nerviosa.
Dependiendo de los síntomas, pueden solicitarse estudios de imagen.
Las radiografías cervicales pueden mostrar cambios degenerativos, alteraciones de la alineación y crecimiento de osteofitos.
La resonancia magnética permite evaluar los discos, nervios, médula espinal y tejidos blandos, por lo que puede ser especialmente útil cuando existen síntomas neurológicos.
Los resultados de los estudios deben interpretarse junto con los síntomas y la exploración física.
¿Cómo se trata la espondilosis cervical?
El tratamiento depende de la intensidad de los síntomas y de la existencia o no de compresión nerviosa o medular.
Tratamiento conservador
Cuando los síntomas son leves o moderados y no existe una afectación neurológica importante, puede utilizarse un tratamiento no quirúrgico.
Dependiendo de cada paciente, puede incluir:
- Medicamentos prescritos por un médico.
- Rehabilitación física.
- Ejercicios específicos.
- Fortalecimiento muscular.
- Modificación temporal de determinadas actividades.
- Medidas para mejorar la postura y ergonomía.
El objetivo es disminuir el dolor, mantener la movilidad y mejorar la función del cuello.
Rehabilitación física
La rehabilitación puede ayudar a mejorar la movilidad cervical y fortalecer la musculatura que participa en la estabilidad del cuello y la columna.
Los ejercicios deben adaptarse a cada paciente. Cuando existen síntomas neurológicos, es especialmente importante determinar primero la causa antes de realizar determinados ejercicios.
¿Cuándo necesita cirugía la espondilosis cervical?
La mayoría de las personas con espondilosis cervical no necesitan cirugía.
Una intervención puede considerarse cuando existe una compresión importante de una raíz nerviosa o de la médula espinal y los síntomas no responden adecuadamente al tratamiento conservador.
También puede ser necesaria cuando existe:
- Pérdida de fuerza progresiva.
- Deterioro neurológico.
- Compresión significativa de la médula espinal.
- Problemas progresivos de coordinación o marcha.
- Dolor persistente e incapacitante relacionado con una compresión estructural.
La decisión de operar debe basarse en una evaluación integral y no únicamente en los resultados de una resonancia.
¿La espondilosis cervical se puede curar?
Los cambios degenerativos de la columna no siempre pueden revertirse, ya que forman parte de procesos estructurales relacionados con el desgaste.
Sin embargo, los síntomas pueden controlarse en muchos pacientes mediante tratamiento conservador y cambios en las actividades.
Cuando existe una compresión nerviosa o medular importante, el tratamiento puede requerir procedimientos específicos para liberar las estructuras afectadas.
El objetivo del tratamiento es controlar los síntomas, preservar la función y evitar que una alteración neurológica progrese.
¿Cómo prevenir o retrasar los problemas cervicales?
No todos los cambios degenerativos pueden prevenirse, pero algunos hábitos pueden ayudar a mantener una buena función de la columna.
Se recomienda:
- Mantener actividad física regular.
- Fortalecer los músculos del cuello, espalda y tronco cuando sea apropiado.
- Evitar permanecer demasiado tiempo en una misma posición.
- Realizar pausas durante el trabajo frente a computadora.
- Ajustar correctamente la altura de la pantalla.
- Evitar mantener el cuello inclinado durante largos periodos.
- Utilizar una técnica adecuada al levantar objetos.
- Evitar cargas excesivas.
- Mantener un peso saludable.
- Evitar el tabaquismo.
¿Cuándo acudir con un especialista?
Es recomendable solicitar una valoración especializada cuando el dolor de cuello persiste, empeora o comienza a afectar las actividades cotidianas.
También es importante consultar cuando aparecen síntomas como:
- Dolor que se extiende hacia el brazo.
- Hormigueo.
- Entumecimiento.
- Pérdida de fuerza.
- Torpeza en las manos.
- Problemas de equilibrio.
- Dificultad para caminar.
Estos síntomas pueden indicar que los cambios degenerativos están afectando las estructuras nerviosas.
¿Cuándo es una emergencia?
La aparición rápida de debilidad importante, dificultad para caminar, pérdida extensa de sensibilidad o alteraciones importantes en el control de la vejiga o el intestino requiere atención médica inmediata.
También debe buscarse atención urgente ante un traumatismo cervical importante acompañado de síntomas neurológicos.
Una evaluación oportuna permite determinar si existe una lesión de la médula espinal u otra condición que requiera atención inmediata.
Preguntas frecuentes sobre la espondilosis cervical
¿La espondilosis cervical es peligrosa?
No necesariamente. Es frecuente encontrar cambios degenerativos cervicales sin síntomas importantes. El riesgo depende de si existe compresión de los nervios o de la médula espinal y de la presencia de alteraciones neurológicas.
¿La espondilosis cervical causa mareos?
Los mareos pueden tener numerosas causas y no deben atribuirse automáticamente a la espondilosis cervical. Si los mareos son persistentes o aparecen junto con otros síntomas neurológicos, es importante realizar una valoración médica.
¿La espondilosis cervical causa dolor de cabeza?
Los problemas cervicales pueden estar relacionados con algunos tipos de dolor de cabeza, especialmente cuando existe tensión o alteración de estructuras de la región cervical. Sin embargo, existen muchas otras causas de dolor de cabeza.
¿La espondilosis cervical puede causar hormigueo en las manos?
Sí. Cuando existe compresión de una raíz nerviosa cervical, pueden aparecer hormigueo, entumecimiento o dolor que se extiende hacia el brazo y la mano.
¿La espondilosis cervical necesita cirugía?
No siempre. Muchos pacientes pueden manejar los síntomas mediante tratamiento conservador. La cirugía puede considerarse cuando existe compresión importante de los nervios o la médula espinal, pérdida progresiva de fuerza u otros signos de deterioro neurológico.
¿Qué especialista trata la espondilosis cervical?
La espondilosis cervical puede ser evaluada por un especialista en columna, como un traumatólogo y ortopedista con formación específica en problemas de la columna vertebral.
Atención especializada para espondilosis cervical en Piedras Negras
La espondilosis cervical puede presentarse como parte de los cambios degenerativos de la columna y no siempre requiere un tratamiento quirúrgico. Sin embargo, cuando aparecen dolor persistente, síntomas en los brazos, pérdida de fuerza, problemas de equilibrio o dificultad para caminar, es importante determinar si existe afectación de las estructuras nerviosas.
El Dr. Jesús David Peña Bartolone, traumatólogo especializado en columna vertebral, ofrece atención médica en Piedras Negras, Coahuila, en Clínica México.
Una valoración especializada permite identificar el origen de los síntomas, determinar el grado de afectación de la columna cervical y establecer un plan de tratamiento individualizado.


