Espondilólisis y espondilolistesis: diferencias, síntomas y tratamiento

La espondilólisis y la espondilolistesis son dos condiciones de la columna vertebral que están relacionadas, pero no significan lo mismo. Ambas pueden afectar principalmente la región lumbar y aparecer en niños, adolescentes o adultos.

La diferencia principal es que la espondilólisis consiste en una lesión o defecto de una parte de la vértebra, mientras que la espondilolistesis ocurre cuando una vértebra se desplaza respecto a la que se encuentra debajo.

Aunque pueden presentarse de manera independiente, una espondilólisis puede favorecer el desarrollo de una espondilolistesis, especialmente en determinadas personas.

Conocer las diferencias entre espondilólisis y espondilolistesis ayuda a comprender sus síntomas, diagnóstico y opciones de tratamiento.

¿Qué es la espondilólisis?

La espondilólisis es un defecto o fractura por estrés que afecta una zona de la vértebra llamada pars interarticularis.

Esta lesión suele presentarse con mayor frecuencia en la región lumbar y puede estar relacionada con esfuerzos repetitivos que implican extensión y rotación de la columna.

Es más común en determinadas actividades deportivas, especialmente aquellas que someten repetidamente la columna lumbar a movimientos de extensión.

La espondilólisis puede presentarse sin síntomas y descubrirse durante un estudio de imagen realizado por otro motivo.

¿Qué es la espondilolistesis?

La espondilolistesis ocurre cuando una vértebra se desplaza respecto a la vértebra que está debajo.

Este desplazamiento puede producirse por diferentes causas. Una de ellas es precisamente la espondilólisis, aunque también existen formas degenerativas, congénitas, traumáticas y otras menos frecuentes.

Cuando el desplazamiento altera el espacio disponible para los nervios, pueden aparecer síntomas como dolor lumbar, ciática, hormigueo, entumecimiento o debilidad.

¿Cuál es la diferencia entre espondilólisis y espondilolistesis?

La diferencia fundamental puede resumirse de la siguiente manera:

Espondilólisis: existe un defecto o fractura por estrés en la pars interarticularis de una vértebra.

Espondilolistesis: existe un desplazamiento de una vértebra respecto a otra.

Por lo tanto, la espondilólisis puede considerarse una lesión estructural de una parte de la vértebra, mientras que la espondilolistesis describe principalmente un problema de alineación o desplazamiento vertebral.

¿La espondilólisis puede causar espondilolistesis?

Sí.

Cuando existe una lesión en la pars interarticularis, puede alterarse la estabilidad de la vértebra. En algunos pacientes, esto puede favorecer que la vértebra se desplace hacia adelante y produzca una espondilolistesis ístmica.

Sin embargo, no todas las personas con espondilólisis desarrollan espondilolistesis.

El riesgo puede depender de factores como la edad, el crecimiento, la magnitud de la lesión y las características anatómicas de la columna.

¿Cuáles son los síntomas de la espondilólisis?

Muchas personas con espondilólisis no presentan síntomas.

Cuando existen molestias, pueden incluir:

  • Dolor lumbar.
  • Rigidez de la espalda.
  • Dolor que aumenta con la actividad física.
  • Molestia al extender la espalda.
  • Dolor después de realizar ejercicio.
  • Tensión en la parte posterior de los muslos.
  • Limitación para determinadas actividades.

En adolescentes deportistas, el dolor lumbar persistente relacionado con la actividad física puede ser una señal para realizar una valoración médica.

¿Cuáles son los síntomas de la espondilolistesis?

Los síntomas dependen del grado de desplazamiento y de si existe afectación de los nervios.

Puede provocar:

  • Dolor lumbar.
  • Rigidez lumbar.
  • Dolor en los glúteos.
  • Dolor que se extiende hacia las piernas.
  • Hormigueo.
  • Entumecimiento.
  • Debilidad muscular.
  • Sensación de tensión en las piernas.
  • Dificultad para caminar durante periodos prolongados.

En algunos casos, la espondilolistesis puede permanecer asintomática.

¿La espondilólisis y la espondilolistesis afectan a niños y adolescentes?

Sí.

La espondilólisis puede aparecer durante la infancia o adolescencia y está relacionada en algunos casos con actividades que implican movimientos repetitivos de extensión lumbar.

Los adolescentes que practican deportes como gimnasia, fútbol americano, levantamiento de pesas, clavados o actividades con movimientos repetitivos de la columna pueden estar expuestos a mayores cargas sobre la región lumbar.

Sin embargo, practicar deporte no significa que necesariamente se desarrollará una lesión.

En pacientes jóvenes con dolor lumbar persistente, especialmente cuando existe una relación clara con la actividad física, es importante realizar una evaluación adecuada.

¿Cómo se diagnostican la espondilólisis y la espondilolistesis?

El diagnóstico comienza con una historia clínica y una exploración física.

El especialista puede evaluar:

  • Localización del dolor.
  • Movilidad de la columna.
  • Fuerza muscular.
  • Sensibilidad.
  • Reflejos.
  • Marcha.
  • Síntomas que se extienden hacia las piernas.
  • Actividades que provocan o aumentan las molestias.

Radiografías

Las radiografías pueden ayudar a identificar alteraciones en la alineación de la columna y detectar una posible espondilolistesis.

En algunos casos pueden realizarse estudios en diferentes posiciones para evaluar la estabilidad del segmento vertebral.

Resonancia magnética

La resonancia magnética permite observar los discos, nervios y otros tejidos blandos.

Puede ser especialmente útil cuando existen síntomas neurológicos o se necesita descartar otras causas de dolor lumbar.

Tomografía computarizada

La tomografía proporciona una visualización detallada de las estructuras óseas y puede ser útil para identificar determinados defectos de la pars interarticularis.

¿Cómo se trata la espondilólisis?

El tratamiento depende de la edad, síntomas, actividad física y características de la lesión.

En muchos pacientes puede utilizarse un tratamiento conservador que incluya:

  • Modificación temporal de actividades.
  • Evitar movimientos que provoquen dolor.
  • Fisioterapia.
  • Ejercicios de fortalecimiento.
  • Trabajo de estabilidad del tronco.
  • Medicamentos indicados por un profesional de la salud.

En adolescentes deportistas, puede ser necesario reducir temporalmente las actividades que generan una carga importante sobre la zona lumbar.

La reincorporación al deporte debe realizarse progresivamente y de acuerdo con la evolución clínica.

¿Cómo se trata la espondilolistesis?

El tratamiento depende principalmente del grado de desplazamiento, los síntomas y la presencia de compresión nerviosa.

En casos leves o con síntomas controlables, puede recomendarse:

  • Fisioterapia.
  • Fortalecimiento muscular.
  • Ejercicios específicos.
  • Modificación de actividades.
  • Medicamentos prescritos por un médico.
  • Seguimiento periódico.

Cuando existe dolor persistente, inestabilidad o síntomas neurológicos, puede ser necesario considerar tratamientos especializados.

¿Cuándo necesita cirugía la espondilólisis?

La mayoría de los pacientes con espondilólisis no necesitan cirugía.

La intervención puede considerarse en casos seleccionados cuando existe dolor persistente que no responde adecuadamente al tratamiento conservador y la lesión tiene características que pueden beneficiarse de una reparación quirúrgica.

En pacientes jóvenes con una lesión localizada y sin un desplazamiento importante, determinadas técnicas pueden buscar reparar la zona afectada y preservar el movimiento del segmento vertebral.

La elección del procedimiento depende de cada caso.

¿Cuándo necesita cirugía la espondilolistesis?

La cirugía puede considerarse cuando existe:

  • Dolor intenso y persistente.
  • Falta de respuesta a un tratamiento conservador adecuado.
  • Compresión importante de los nervios.
  • Debilidad progresiva.
  • Alteraciones neurológicas.
  • Inestabilidad significativa.
  • Progresión del desplazamiento en determinados pacientes.
  • Limitación importante de las actividades cotidianas.

Dependiendo de la situación, la cirugía puede incluir descompresión de los nervios, estabilización o fusión vertebral.

No todas las personas con espondilolistesis necesitan una operación.

¿Qué tan grave es la espondilólisis?

La gravedad depende de la extensión de la lesión, los síntomas y su evolución.

Una espondilólisis pequeña puede no causar molestias y permanecer estable durante años.

Sin embargo, una lesión que produce dolor persistente o compromete la estabilidad de la vértebra requiere seguimiento y tratamiento adecuado.

En niños y adolescentes, es especialmente importante valorar la lesión durante el crecimiento.

¿Qué tan grave es la espondilolistesis?

La gravedad depende del grado de desplazamiento y de las estructuras afectadas.

Una espondilolistesis de bajo grado puede no provocar síntomas importantes, mientras que un desplazamiento mayor o acompañado de compresión nerviosa puede generar dolor y alteraciones neurológicas.

El grado de desplazamiento se puede medir mediante estudios de imagen, pero el número de grados no determina por sí solo la necesidad de cirugía.

¿La espondilólisis puede convertirse en espondilolistesis?

Sí, pero no ocurre en todos los pacientes.

Cuando la pars interarticularis presenta una lesión, puede disminuir la estabilidad de la vértebra y favorecer su desplazamiento en determinadas circunstancias.

Por ello, cuando se diagnostica una espondilólisis, especialmente en un paciente joven que todavía está creciendo, puede ser recomendable realizar seguimiento médico.

¿Se puede hacer ejercicio con espondilólisis?

En muchos casos sí, pero el tipo y nivel de actividad deben adaptarse a la lesión y a los síntomas.

Durante una fase dolorosa puede ser necesario modificar o suspender temporalmente determinadas actividades.

Posteriormente, un programa de ejercicios progresivos puede enfocarse en fortalecer el abdomen, espalda y musculatura que contribuye a la estabilidad de la columna.

No todos los ejercicios son adecuados para todos los pacientes.

¿Se puede hacer ejercicio con espondilolistesis?

Muchas personas con espondilolistesis pueden realizar actividad física, especialmente cuando la condición es estable y los síntomas están controlados.

Sin embargo, las actividades deben adaptarse al grado de desplazamiento, síntomas y recomendaciones del especialista.

El objetivo es mantener la función y fuerza muscular sin aumentar innecesariamente la carga sobre la columna.

¿Cuándo acudir con un especialista?

Es recomendable consultar con un especialista en columna vertebral si existe:

  • Dolor lumbar persistente.
  • Dolor que aparece repetidamente durante el ejercicio.
  • Dolor que empeora al extender la espalda.
  • Dolor que se extiende hacia las piernas.
  • Hormigueo o entumecimiento.
  • Debilidad muscular.
  • Dificultad para caminar.
  • Antecedentes de una lesión lumbar.
  • Diagnóstico previo de espondilólisis o espondilolistesis.

Una valoración permite determinar cuál de las dos condiciones está presente y si existe alguna alteración asociada.

¿Cuándo acudir a urgencias?

La mayoría de los casos pueden evaluarse mediante una consulta programada. Sin embargo, algunos síntomas requieren atención médica inmediata.

Acude a urgencias si presentas:

  • Debilidad rápidamente progresiva en las piernas.
  • Pérdida del control de la vejiga o intestino.
  • Dificultad repentina para orinar.
  • Entumecimiento en la zona genital o alrededor del ano.
  • Dificultad repentina para caminar.
  • Alteraciones neurológicas importantes después de un traumatismo.

Estos síntomas pueden indicar una compresión grave de las estructuras nerviosas.

Preguntas frecuentes sobre espondilólisis y espondilolistesis

¿Es lo mismo espondilólisis que espondilolistesis?

No. La espondilólisis es un defecto o lesión de la pars interarticularis de una vértebra, mientras que la espondilolistesis es el desplazamiento de una vértebra respecto a otra.

¿Cuál es más grave: espondilólisis o espondilolistesis?

No puede determinarse únicamente por el nombre de la enfermedad. La gravedad depende de los síntomas, extensión de la lesión, estabilidad de la columna y presencia de compresión nerviosa.

¿La espondilólisis causa espondilolistesis?

Puede favorecerla, especialmente en determinadas personas, pero no todas las personas con espondilólisis desarrollan un desplazamiento vertebral.

¿La espondilólisis se puede curar?

En algunos casos, especialmente en pacientes jóvenes, una lesión por estrés puede cicatrizar con el manejo adecuado. Sin embargo, esto depende de la etapa y características de la lesión.

¿La espondilolistesis se puede curar sin cirugía?

El desplazamiento estructural no siempre desaparece con tratamiento conservador, pero muchas personas pueden controlar sus síntomas sin cirugía y mantener una buena función.

¿La espondilolistesis siempre necesita cirugía?

No. La cirugía se reserva para determinados pacientes con dolor persistente, inestabilidad, progresión o compromiso neurológico que no responden adecuadamente al tratamiento conservador.

¿Qué especialista trata la espondilólisis y la espondilolistesis?

Un traumatólogo u ortopedista especializado en columna vertebral puede diagnosticar estas condiciones, valorar su gravedad y determinar el tratamiento más adecuado.

Tratamiento de espondilólisis y espondilolistesis en Piedras Negras, Coahuila

Si presentas dolor lumbar persistente, molestias al realizar actividad física, dolor que baja hacia las piernas, hormigueo, entumecimiento o debilidad, es importante determinar si existe una alteración estructural de la columna.

El Dr. Jesús David Peña Bartolone, traumatólogo especializado en columna vertebral en Piedras Negras, Coahuila, atiende pacientes con diferentes enfermedades de la columna en Clínica México.

Una valoración especializada permite identificar si existe espondilólisis, espondilolistesis u otra condición de la columna, además de determinar el grado de afectación y las opciones de tratamiento disponibles.

Conclusión

Aunque espondilólisis y espondilolistesis están relacionadas, no son la misma enfermedad. La primera corresponde a un defecto o fractura por estrés de la pars interarticularis, mientras que la segunda se refiere al desplazamiento de una vértebra respecto a otra.

Una espondilólisis puede favorecer el desarrollo de una espondilolistesis en determinados pacientes, pero esto no ocurre en todos los casos.

El tratamiento puede incluir seguimiento, modificación de actividades, fisioterapia y ejercicios. La cirugía se reserva para situaciones seleccionadas en las que existe dolor persistente, inestabilidad, progresión o compromiso de las estructuras nerviosas.

Ante dolor lumbar persistente o síntomas neurológicos, una valoración con un especialista en columna vertebral permite obtener un diagnóstico preciso y establecer el tratamiento más adecuado para cada paciente.

Comparte este post: